En defensa de la educación y la investigación públicas
Declaracion de la 6ta réunion de la RSISL
Le Réseau
Declaración de la 6ª reunión de la RSISL en defensa de la educación y la investigación públicas (PDF AQUI )
En el mundo entero, la educación y la investigación públicas se ven gravemente amenazadas. Los ataques de los gobiernos pueden adoptar diferentes formas según los países, pero todos siguen las directrices del Banco Mundial, el FMI, la OCDE y otras instituciones internacionales. Incluso instituciones como la UNESCO, que deberían estar al servicio de la educación, participan en la aplicación de estas políticas.
En muchos países, la educación y la investigación públicas están desapareciendo como derecho social y humano. La educación debería ser pública, gratuita, laica, emancipadora y responder a las necesidades de la clase trabajadora; debería ser una prioridad, pero no lo es. La educación y la investigación se han convertido en un mercado en plena expansión. La privatización de la educación avanza en todas partes, con conglomerados y empresas todopoderosas que operan en el mundo entero.
Este proceso de transición de lo público a lo privado es una exigencia de las empresas que consideran la educación como un negocio. Al igual que otros sectores de la economía, la educación y la investigación están experimentando un proceso de oligopolización. En diversos países y regiones, las multinacionales invaden el mercado. Aunque siguen bajo el control del Estado, la educación y la investigación se ponen al servicio de los empresarios a través de varios mecanismos que sirven al capitalismo. Además, asistimos a una creciente militarización de la educación, desde el parvulario hasta la universidad.
Los recortes de presupuesto y la financiación de la educación privada con fondos públicos, los planes de ajuste económico, el despido de funcionarios, la no sustitución de l@s jubilad@s, las reformas que destruyen los servicios públicos y la prioridad que dan los gobiernos al reembolso de las «deudas» exigidas por los bancos, entre otras medidas, marcan la pauta. La educación, que debería ser un derecho social y humano, no es en absoluto una prioridad en las políticas públicas.
Así, la educación y la investigación se convierten en un producto o servicio, puesto a disposición de los intereses del sector privado, y dejan de ser un derecho democrático para todos y todas. Son los pobres los que más sufren, l@s hij@s de la clase obrera y de los sectores oprimidos, según los países, ya sea por motivos de género, etnia, diversidad sexual u otros pretextos utilizados por el capital para explotar a la humanidad.
En el mundo, más de 100 millones de niñ@s y 800 millones de jóvenes y adultos están excluidos del sistema escolar (fuente: UNICEF, 2012), comprometiendo el derecho a un futuro de toda una generación.
Más allá de las acciones de las grandes empresas, los gobiernos y el mercado, que despojan a la educación de su función de bien público y derecho social y humano, los trabajadores y trabajadoras de la educación y la investigación sufren este proceso que, poco a poco, destruye los logros democráticos y ataca la autonomía pedagógica adquirida a lo largo de los años. Los intereses capitalistas dictan las directrices, las normas y los planes de la política en materia de educación e investigación. Bajo los auspicios de las organizaciones internacionales, la educación se convierte en la base de la expansión del capital, un aspecto de la mercantilización de diversos sectores que antes estaban bajo el control y la gestión del Estado. El sistema educativo adopta los preceptos políticos e ideológicos de las relaciones sociales capitalistas.
La contrarreforma de la educación está en marcha, transformándola en un servicio mercantil caracterizado por la competencia, la selección y la desigualdad.
Se impone la lógica de la privatización, la racionalidad económica, la precariedad y la desvalorización de la profesión de los trabajadores y trabajadoras de la educación y la investigación, así como las exigencias de eficiencia, calidad y meritocracia gerencial.
Nunca se ha hablado tanto de un sistema educativo de dos velocidades: por un lado, una educación de alta calidad y cara para l@s hij@s de la burguesía y la clase media alta; por otro, una educación para l@s hij@s de los trabajadores y las trabajadoras y los pueblos oprimidos, basada en la adquisición de las competencias necesarias para triunfar en el mercado laboral, lo que convierte a la educación pública un engranaje esencial del aparato productivo. A una parte de esta población sólo se le ofrece una alfabetización rudimentaria y un enfoque minimalista de las matemáticas. Estas medidas no dejan de acelerarse y deteriorarse. El último ataque contra la naturaleza emancipadora de la enseñanza pública se está llevando a cabo actualmente a través de tecnologías denominadas «inteligencia artificial» que, a pesar de las declaraciones tranquilizadoras, tienen como objetivo eliminar la libertad de enseñanza en beneficio de un control directo del contenido de los programas educativos por parte del gobierno y las empresas.
El debate sobre la educación es de naturaleza política. Su esencia política reside en el aspecto fundamental y decisivo de la sociedad capitalista: su división en clases sociales antagónicas, que luchan por intereses contradictorios.
Por eso afirmamos que los trabajadores y las trabajadoras son l@s únic@s que pueden superar este dilema, superar este sistema social basado en la alienación y la explotación de los seres humanos. Sólo los trabajadores y las trabajadoras pueden defender la transformación del conocimiento, la ciencia, el arte y la cultura, enriquecidos a lo largo de milenios por la humanidad, en patrimonio de todos.
La falta de interés de los países del Sur por la educación pública conduce a la ausencia de medidas que puedan motivar a los trabajadores y trabajadoras a incorporarse al sector de la educación. Se han organizado numerosas luchas en varios países para defender los servicios públicos, los derechos sociales y la educación pública. Estas luchas han tomado la forma de huelgas sectoriales, ocupaciones de universidades y rectorados, y manifestaciones de jóvenes.
Debe ponerse fin a la destrucción continua de la educación como derecho público. Para ello, es fundamental la acción de los sindicatos de clase y las organizaciones juveniles que desean actuar junto a la clase trabajadora.
Esta reunión internacional se inscribe en este marco.
A través de la defensa de la educación y la investigación públicas, nos oponemos a las políticas de reforma económica y social, a la supresión de los logros, al desmantelamiento de los servicios públicos en su conjunto, a la destrucción de la seguridad social y a todos estos retrocesos orquestados en el mundo entero.
Exigimos el fin inmediato de la ocupación militar israelí y de los bombardeos de Palestina, donde han sido alcanzados hospitales y escuelas, matando a cientos de niñ@s. El Estado de Israel es, por tanto, el principal enemigo de la educación en Palestina.
Exigimos también el fin inmediato de la invasión y ocupación a gran escala de los territorios ucranianos por parte de Rusia. Rusia bombardea a diario escuelas y universidades, lo que provoca condiciones de trabajo, de vida y de estudio desastrosas. Al mismo tiempo, en los
territorios ocupados, l@s profesor@s se ven obligad@s a aplicar la propaganda rusa en las escuelas, mientras que al menos decenas de miles de niñ@s son secuestrad@s para ser rusificados. En Palestina, Ucrania, Sudán y en el mundo entero, debemos apoyar a nuestr@s compañer@s que defienden su lugar de trabajo, sus derechos laborales y sus derechos humanos.
Para que haya educación, se necesita paz, libertad de los pueblos, justicia e igualdad.
Luchamos por:
una educación y una investigación públicas, gratuitas, laicas y emancipadoras que respondan a las necesidades de la clase trabajadora; el fin de la externalización; los servicios públicos; la consideración de los derechos de los trabajadores y trabajadoras de la educación y la investigación y la mejora de las condiciones de vida y de trabajo; salarios dignos, ascensos y condiciones de trabajo para todos.
Luchamos por poner fin a cualquier forma de colaboración con el ejército y/o las industrias relacionadas con el ejército.
¡Solidaridad con las organizaciones y l@s militantes de los sindicatos, los movimientos populares y los movimientos estudiantiles víctimas de la criminalización de sus luchas!
¡Solidaridad y apoyo al sindicato de profesores palestinos y al sindicato de estudiantes ucranianos Priama Diia!
Dejemos el sitio a los jóvenes: por el derecho a un futuro, el acceso al conocimiento, al arte, a la cultura y al ocio.
Pensiones justas y equitativas para tod@s.
Iniciativas propuestas al término de la reunión
1. Dar a conocer nuestras acciones y movilizaciones: compromiso de reforzar la página web de la RED SINDICAL INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD Y DE LUCHAS (https://laboursolidarity.org/), enviando notas e información de cada país, con el fin de proporcionar información sobre la situación de las luchas en favor de la educación pública, los conflictos con los gobiernos, investigar y dar a conocer la situación de los principales grupos económicos implicados en la educación, analizar las políticas aplicadas por los gobiernos en la enseñanza primaria y secundaria, y poner de relieve la forma en que los fondos públicos alimentan al sector privado.
2. Difundir a través de diversos medios (publicaciones, páginas web, vídeos, etc.) propuestas alternativas para una educación pública y popular y una pedagogía crítica del capital, y considerar la posibilidad de celebrar un encuentro internacional para reforzar estos intercambios. 3. Garantizar un intercambio regular de información: iniciativas en cada país, congresos de nuestras organizaciones sindicales, con la creación de un grupo en línea para producir boletines informativos regulares sobre las luchas en el ámbito de la educación.
4. Evaluar la posibilidad de nuevas reuniones basadas en los sectores profesionales y en las decisiones que adopte la coordinación de la RED SINDICAL INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD Y DE LUCHAS para el año 2026.
5. Fomentar el desarrollo teórico y político, asegurando su difusión a través de la lista de textos presentados.
6. Investigar, denunciar y luchar contra las iniciativas del capital destinadas a controlar la educación pública, como la implementación de evaluaciones internacionales (el proyecto Tunning y los modelos educativos como las escuelas concertadas).
7. Luchar contra la externalización mediante la organización de l@s trabajador@s precari@s y externalizad@s, especialmente en funciones como la seguridad y la limpieza. Luchamos por la unidad de todas las categorías de trabajador@s.
8. Compartir y construir campañas internacionales contra la externalización, buscar
oportunidades para campañas conjuntas contra las multinacionales que externalizan. 9. Supervisar y luchar contra los acuerdos de libre comercio, en particular el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios de la OMC y los acuerdos del Mercosur con la Unión Europea. 10. Intercambiar con la Red Europea de Sindicatos Alternativos y de Base y otras organizaciones que defienden la educación como derecho social.
11. Apoyar y proponer campañas sobre cuestiones que movilizan a la población en nuestros países, como «más dinero para el sector público, menos dinero para la educación privada». 12. Seguir debatiendo otros temas sometidos a reflexión colectiva. Por ejemplo, las consecuencias de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el trabajo de l@s docentes y l@s estudiantes, la evaluación de las políticas públicas de los gobiernos denominados «de transición democrática», los «frentes populares» o la «colaboración de clases» en Ecuador, Brasil o Uruguay...

