6º Congreso de la CSP-Conlutas: panel destaca la importancia de la unidad sindical internacional contra la ofensiva imperialista
El sábado (18), el primer día del 6º Congreso de la Central Sindical y Popular - CSP-Conlutas concluyó con el panel "La lucha de la clase trabajadora contra el imperialismo en el mundo y la solidaridad entre los pueblos".
Coco Smyth, de Estados Unidos; Lisbeth González, de Cuba; Juan Gutiérrez, de Venezuela; y Yuri Petrovich, de Ucrania, conformaron la mesa para intercambiar relatos y perspectivas sobre el actual nivel de agresividad imperialista y la resistencia de las masas.
El debate evidenció que, ya sea bajo la intervención militar directa o bajo el peso de burocracias autoritarias, la salida para la clase trabajadora reside en la organización independiente y en la solidaridad internacionalista.
La crisis en el corazón del imperio
El análisis comenzó con una radiografía de Estados Unidos, descrito no como una potencia en pleno vigor, sino como un "animal acorralado" en profunda decadencia. La agresividad externa, manifestada en el apoyo al genocidio en Palestina y en las amenazas a Irán, es vista como un reflejo de la crisis interna de la clase dominante estadounidense.
Mientras los demócratas intentan mantener el status quo neoliberal con un rostro institucional y los republicanos coquetean con el autoritarismo reaccionario, la clase trabajadora de EE.UU. sufre con el endeudamiento y la falta de derechos básicos. La tarea fundamental identificada es la construcción de una organización política que rompa con el bipartidismo y dirija las luchas desde dentro de los sindicatos y movimientos sociales.
Cuba entre el bloqueo y el autoritarismo
La situación cubana fue presentada bajo la óptica de la "polarización". Por un lado, el criminal bloqueo estadounidense que, desde 1962, asfixia la economía de la isla. Por otro, la consolidación de un modelo de poder centralizado y hostil al pluralismo.
La emergencia de una nueva clase burocrática, que utiliza la retórica revolucionaria para sostener privilegios económicos y reprimir protestas populares (como las de julio de 2021), fue duramente criticada. La defensa de un socialismo democrático en Cuba pasa, necesariamente, por una profunda democratización, la legalización de organizaciones independientes y la restitución de la soberanía al pueblo, rechazando tanto la coacción externa como la continuidad autoritaria.
Venezuela y el nuevo carácter colonial
El debate sobre Venezuela aportó datos alarmantes sobre la actual gestión de gobierno bajo tutela directa de los intereses energéticos de EE.UU. Según Juan Carlos, miembro del Comité Nacional de Conflicto de los Trabajadores en Lucha de Venezuela (CNCTL), organización afiliada a la RSISL, el país vive hoy una relación prácticamente colonial tras años de sanciones y ataques.
"El gobierno actual de Venezuela tiene una relación prácticamente colonial con Estados Unidos. El dinero de la venta de petróleo es completamente controlado por cuentas estadounidenses, que deciden qué necesita comprar Venezuela y de quién, privilegiando a empresas de EE.UU.", afirmó Gutiérrez.
También destacó que esta capitulación no trajo mejoras para las masas: "El salario mínimo actual es de 0,28 dólares. Tenemos casi 2.000 presos políticos, de los cuales 600 son trabajadores y activistas sindicales". Para el activista, es imposible desarrollar una lucha antiimperialista real manteniendo unidad con el gobierno chavista, que ahora actúa como "socio" del capital extranjero.
Ucrania y Palestina: una sola lucha por la liberación
Cerrando el panel, la resistencia ucraniana fue conectada históricamente con la lucha contra la colonización rusa. La invasión rusa fue descrita como un intento imperialista de borrar la identidad ucraniana, enfrentado no por las élites, muchas veces compradas por el capital oligárquico ruso, sino por el pueblo que tomó las armas desde el primer día.
Yuri Petrovich, dirigente minero ucraniano, enfatizó la necesidad de una fuerza organizativa propia para los trabajadores ucranianos y trazó un paralelo directo con la causa palestina.
"No veo diferencia entre palestinos y ucranianos. La lucha por la libertad es la misma. Defendemos la independencia de Ucrania donde no haya ocupantes, pero también donde no exista nuestra propia burguesía", declaró Petrovich.
El panel cerró la jornada de debates, reafirmando que la solidaridad internacional no es solo un concepto retórico, sino una necesidad práctica para enfrentar un sistema que ataca a los pueblos de forma coordinada en todo el mundo.
Image: Lucas Martins

